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viernes, 10 de abril de 2015

"Tu també pots" L'assignatura pendent




Ayer tarde me reencontré con Anna Llaurado, amiga de siempre. Unidas en la distancia que nuestras actividades comprometidas nos marcan y, al mismo tiempo, cercanas en el caminar de la vida consciente.
Un placer disfrutar del resultado de su último sueño hecho realidad gracias a su fuerza a su fe y a un montón de amigos y compañeros de vida que se unieron formando un gran equipo sin pedir nada a cambio. “Tu també pots” L´assignatura pendent.




Una satisfacción comprobar que somos muchos los que pasamos por encima del NO para lograr SI se puede, Sí puedes, Sí podemos. Consciencia, compartir, compromiso, tres mensajes en una misma línea de color Rojo como el color del pequeño petirrojo del cuento de donde parte el sueño de Anna.
Me emocionó comprobar que los equipos existen y dan resultados gigantes si haces lo adecuado y sobre todo si siembras semillas en los niños, nuevas generaciones que se han de nutrir  de valores de bondad, belleza y verdad, amistad...
Es bueno y necesario dejarse contagiar por causas y acciones valientes y útiles.
Es bueno crear nuevas acciones y contagiar al mundo de toma de consciencia para continuar creando acciones encaminadas a despertar causas que permitan mantener valores y compromisos.
Es bueno contagiarse de acciones que nos recuerdan que compartir en estos momentos no es importante, es básico si queremos un mundo mejor. Y es bueno sobre todo porque es necesario sentir que la vida día a día merece la pena vivirla intensa y conscientemente.
Es bueno gritar al mundo en silencio mostrando acciones que cada uno podemos hacer desde donde nos corresponde vivir, con la maravillosa diferenciación que nos caracteriza ya que todos somos especiales y únicos.

Para un mundo mejor cada uno de nosotros debemos aprender continuamente a ser mejores, este es un compromiso silencioso, profundo y totalmente necesario para nuestra evolución.

jueves, 12 de marzo de 2015

Algunos grandes seres



Algunos grandes seres que ocupan hoy el sillón de la historia, traspasaron olvidos, incomprensiones y críticas.
No todos se entregaron a sí mismos olvidando en muchos momentos el mundo que les rodeaba, ni supieron atravesar sus propias barreras humanas para mostrarnos otra realidad, una realidad más real y profunda que la vida misma. 
Algunos de ellos nos dieron la oportunidad de seguir avanzado para continuar en el aprendizaje y despertar a otra realidad y frecuencia, que con demasiada frecuencia se pierde por la importancia personal o el ego. Lograron mostrarnos realidades sin saber apenas que era un beneficio para la humanidad, porque ellos solo se atrevieron a traspasar su propia realidad terrenal en su búsqueda personal.

Algunos de ellos están en mi corazón y fueron marcando mi senda de aprendizaje, me transmitieron la fuerza para seguir, me inundaron de vibración silencio, me hicieron ver mis errores o me transmitieron sus comprensiones.

Alguno todavía sigue manteniéndose vivo en mi corazón para no olvidar que lo primero y más esencial es traspasar la propia sombra y dar pasos en el aprendizaje diario de intentar ser un ser humano que siente, intenta y anhela volver a su origen divino. Lo demás no importa demasiado.

Como no, uno de ellos es Antoine de Saint Exupery, él nos regaló sin ser consciente, un libro - cuento “El Pequeño Príncipe” que ha volada con las mejores alas, las del corazón. Seguramente aquella avioneta que lo arrastró a vivir unos días en el silencio de la soledad, atrapado en la arena del desierto del Sáhara fue un regalo en su vida para reencontrarse en su verdadera esencia.



Este fin de semana lo hemos trabajado, sentido, jugado, vinculado en nuestras vidas, comprendiendo infinidad de matices para poder alcanzar en cada uno de nosotros la fusión del adulto que es capaz de mantener la sabiduría del niño que habita en su interior. Un viaje al asteroide personal del ser humano que es capaz de buscar y reencontrarse.

Gracias por escribirlo y dibujarlo Antoine, te seguiré recordando a lo largo de mi vida y serás recordado seguramente a través de los siglos. A muchos otros grandes seres anónimos que mi corazón guarda, no los registrará la historia aunque tampoco es importante, mi corazón los lleva y se quedarán en mi historia personal trascendiendo tiempo, materia y espacio.

martes, 23 de diciembre de 2014

Un regalo de Navidad "El Pequeño Príncipe"


Un regalo de Navidad "El Pequeño Príncipe"
 
http://es.teatrebarcelona.com/espectaculo/el-petit-princep-el-musical

En plena adolescencia, tenía doce años, cuando me regalaron “Le Petit Princep”  en aquel entonces me sentía incomprendida por los adultos como su autor, Antoin de Saint Exupery, describe al iniciar el libro.

Me lo regaló un profesor de matemáticas, desde luego muy especial, escribía poesías. Me enseñó a comprender que el camino de los números también era un buen camino para ser fiel a uno mismo y que se podía alcanzar el mismo silencio y bienestar que encontraba yo pintando. Llegó en el momento preciso para no estar dispuesta a dejar de dibujar y menos pintar.

Este libro me llenó el corazón de confianza y por supuesto nunca lo olvidé, me ha acompañado a lo largo de mi vida, en la lengua escrita por el autor, en castellano y de bolsillo, en versión especial que mis hijos me regalaron con los dibujos originales, en libro diminuto para mi estantería de trabajo, en papel maché para mi habitación… Y lo mantengo para no olvidar ningún día que lo esencial es invisible a los ojos, sólo se ve bien desde el corazón.

Descubrir este mes de diciembre el musical del pequeño príncipe fue una sorpresa, una delicia disfrutarlo junto a niños y adultos de todas las edades. Este año estoy preparando un trabajo especial para ofrecer a los adultos, un viaje a través de los planetas del pequeño Príncipe, un viaje a nuestro invisible niño interior.

Todavía quedan algunos días para finalizar el año y ha sido un bonito regalo de Navidad que repetiré a primeros de año con mi nieta mayor Martina.

Os lo recomiendo para esta Navidad y para siempre, amar, confiar, sentir y disfrutar de las cosas pequeñas, sonreír, escuchar, aprender, ser feliz…

Todo esto y mucho más está en cada uno de nosotros cuando somos capaces de escuchar a nuestro ser interno, cuando somos capaces de creer lo que sentimos, si somos capaces de amar por amar sin buscar nada a cambio, cuando sabemos disfrutar lo sencillo y cotidiano que nos rodea...

lunes, 15 de diciembre de 2014

Los pensamientos vienen del exterior


Los pensamientos no surgen de nuestro interior, vienen a nosotros desde el exterior. Aunque ya lo sabemos, nos lo dicen y lo hemos leído, no nos lo creemos realmente, porque hemos almacenado demasiados dentro de nuestra mente y los hemos hecho nuestros aun no siéndolo.
No te has preguntado alguna vez porque has dicho cosas como; “Estar solo es una desgracia” o “Comiendo un huevo frito bebe solo vino porque si bebes agua te sentará mal” “Ojala no vuelvas” Si te detienes a sentir lo que acabas de decir, sientes que no es cierto. Estar en soledad puede ser una desgracia, solo si te da miedo, no has sido sincero al decir ojala no vuelvas, solo estás muy dolido o enfadado y si quieres comerte un huevo frito y beber agua, pruébalo, descubrirás que no te sienta mal.

Si realmente vienen del exterior  ¿Por qué dejarlos entrar sin haberte molestado en averiguar el significado de las palabras?
Si vienen del exterior ¿Cómo sabemos si estamos de acuerdo o no con ellos?
Siempre registramos los pensamientos a través de nuestra mente, para descubrir si estamos de acuerdo o no con ellos inmediatamente los hemos de descender al corazón y allí sentirlos.
Pongo un ejemplo: Si ahora llegase alguien y te increpara diciéndote que eres un egoísta o un mentiroso, automáticamente deberías preguntarte en el corazón: ¿Yo soy egoísta? o ¿yo soy mentiroso? Y si no sientes que lo eres ¿Por qué discutir o intentar demostrar que no es así? ¿Cómo podrías demostrarlo en ese momento?

Si intentas demostrarlo, es que todavía no estás totalmente seguro de no ser egoísta o mentiroso. Si en lugar de reaccionar te quedas sereno, con la conciencia tranquila, esperando pacientemente que todo se ponga en el lugar adecuado, la otra persona se marchará igual que ha venido.
Si reaccionas protestando, defendiéndote, no hablando pero si juzgando, si les dices que son tu espejo, si no dices nada por miedo a discutir.... es decir si reaccionas de cualquier forma interna o externa, algo tienes que aprender y cambiar en ti.
Todos somos libres de pensar, expresar, de enfadarnos y sentir, todos podemos equivocarnos, también todos podemos rectificar y todos podemos confiar y dejar que suceda lo que tenga que suceder sin querer controlar la vida o a las personas… el tiempo siempre aclara los acontecimientos y nos permite comprender. 

Lo importante es que tú te sientas seguro y en paz, la opinión ajena no importa, ni para bien ni para mal.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ No debe afectarte !!!!!!!!!!!!!

viernes, 28 de noviembre de 2014

Violencia, contenida y salvaje/Diálogo, tolerancia y libertad



De nuevo como cada año se ha celebrado la Plataforma Unitària contra “Les Violències de Gènere” este lunes 24 de noviembre, vísperas del "Día Internacional per a l´Eliminació de la Violència envers les Dones" y décimo aniversario, se celebró en el Parlament de Catalunya, y el martes día 25 en el Saló de Cent de l´Ajuntament de Barcelona.

Y como no hay casualidades, esta semana los seis cortos que reúne la productora el Deseo en la película “Relatos Salvajes” me llenaron de violencia y de humor al mismo tiempo y me pregunté: ¿Está bien que me ría de la violencia? ¿Quizá es porque no me siento identificada? Y ¿Está bien que la cultura se detenga para producir violencia?, o ¿Es recomendable ocupar nuestro tiempo viendo la violencia que existe aunque esté en clave de humor? Lo cierto es que me reí en algún momento, lo cierto es que desgraciadamente la violencia, es una realidad allí donde nos hacen mirar. Una realidad más cercana de lo que uno se imagina y desea. 


Los cortos nos mostraban diferentes historias y no tengo ninguna duda en que están basadas en hechos reales, diferentes historias en situaciones diríamos, normales o posibles: un ingeniero y la grúa, dos conductores en carretera, un matrimonio en su celebración de boda, un accidente en la noche, el azar del encuentro en un bar…. Situaciones todas ellas posibles y/o habituales.
La respuesta de todos ellos es lo preocupante y ahí incido, es preocupante no conocer la respuesta personal ante situaciones inesperadas, no conocer la reacción interna y externa que puede generar. Creo que nadie debe sentirse excluido en una situación inesperada, y aunque nos preguntemos como reaccionaríamos nosotros ¿lo sabemos ciertamente? No. Se ha de asumir la propia violencia en lugar de verla lejos y verla con toques de humor, no sé si es sano. Reírse de lo brutal y salvaje que podemos llegar a ser es algo serio, nos arrastra a nuestra parte animal y salvaje. Muchas veces se define y clasifica a tribus como salvajes cuando sus costumbres son mucho más civilizadas y respetuosas que las que demostramos en la actual. Muchas veces vemos animales “salvajes” actuando de forma muy humana y sensible.

El ser humano debe dejar atrás su parte animal y llegar al humano si quiere evolucionar.
Es cierto que la violencia masculina es más frecuente que la femenina pero eso no basta ni consuela, ni salva, también la mujer tiene desarrollada la violencia aunque esté más controlada, contenida y escondida. De igual forma que en el hombre explota y muchas veces muestra su agresividad como algo viril, la mujer la esconde y no quiere asumirla. En estas seis películas cortas podemos ver como personas diríamos con vidas “totalmente normales”, sacan su violencia más profunda y salvaje. Si leemos el periódico o escuchamos las noticias tanto de nuestro país como de otros, constatamos que la violencia nos rodea, envuelve y quizá nos acosa ¿para qué nos riamos? o ¿para que seamos conscientes?

Las emociones contenidas, los problemas sin resolver, la tensión acumulada sin tomar los ejercicios necesarios para soltarla, la impotencia ante reales injusticias, la falta de comunicación y diálogo entre los seres humanos, las crisis generalizadas, el ejemplo egoísta de una sociedad deshumanizada, el estrés, la carencia de derechos humanos, … ¿Hace falta algo más para que la violencia explote? ¿No son suficientes motivos, cada uno de ellos en sí mismo, como para mostrar violencia en situaciones inesperadas de impotencia? De la cordura a la locura existe solo la distancia de un hilo de nailon casi imperceptible.
Una vez más, recuerdo y doy ánimo para que todos, cada uno en su individualidad personal, resuelvan sus problemas emocionales que van acumulándose desde la infancia para poder ser adultos sanos y libres. Libres en generar tolerancia y diálogo y no violencia, libres entregando generosidad y no haciéndose daño a sí mismos y a su entorno.

Merece la pena sanar las emociones antes que verse envueltos en actos violentos que nos avergüencen, nos duelan o nos arruinen la vida. Merece la pena conocer y asumir nuestras emociones para transformarlas en armas de paz de tolerancia y libertad.

Merece la pena que demos buen ejemplo de tolerancia y escucha a nuestra juventud para que ellos no acumulen su violencia y sí la sanen. Merece la pena poderse reír de actividades más humanas y enriquecedoras en lugar de alimentar la violencia.